Sucedió durante la mañana de este viernes. La firma Unión Bat notificó, mediante una escribana, la desvinculación de todo el personal enmarcado en el Convenio Colectivo de Trabajo.
Por Luciano Peralta
La noticia cayó como una bomba para los cien trabajadores que, en la mañana de este viernes, fueron notificados de sus despidos. La Firma Unión Bat les informó vía WhatsApp que quedaban en la calle y en la puerta de la fábrica del Parque Industrial Gualeguaychú (PIG), donde la firma tiene una de sus dos plantas (la otra, en la que arman las baterías, está en el partido bonaerense de San Martín), los esperaba una escribana para formalizar la noticia.
“Con la empresa veníamos con un diálogo muy bueno, más allá de que ellos tenían problemas económicos, estaban pagando la quincena en dos veces, pero con un retraso de dos o tres días como mucho”, contó Martín Gómez, prosecretario del Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de Zárate (SPIQyP). Quien hizo hincapié en que “el diálogo era bueno, cuando iban a hacer algo te avisaban, lo hablaban con la comisaria interna, con los delegados”.
“No había una mala predisposición de ningún lado, siempre se acompañó de parte del sindicato, por eso lo que pasó hoy no lo podemos entender. En ningún momento nos notificaron, ninguno llamó desde el directorio, tampoco la persona de Recursos Humanos, con quien tenemos buen diálogo. Yo me enteré a las diez de la mañana por el llamado de un delegado”, contó el gremialista.
Los cien trabajadores despedidos representan a la totalidad del personal que está contemplado en el Convenio Colectivo de Trabajo, el resto, cerca de diez personas, son cargos gerenciales, de los cuales no trascendió cuál es su situación para con la empresa.
El turno de 6 a 12 de la mañana ingresó a la planta y dentro de la misma los trabajadores fueron notificados formalmente de sus despidos. En tanto, al turno de las 12 del mediodía le fue negado el acceso a las instalaciones.
Entre los despedidos, la mayoría suma entre 15 y 25 años de antigüedad, personas de 40, 50 o más años que se quedaron sin trabajo de la noche a la mañana. Lo particularmente grave del caso es que la actividad es considerada insalubre, de alto riesgo para la salud, por lo que el personal se jubila a los 55 años con 25 años de aporte. Muchos de los despedidos estaban a pocos años de jubilarse.
“El argumento de la empresa es que no le dan los costos. El telegrama dice que es un cese de actividad por falta de venta”, informó Gómez.
El personal despedido, al que se le pagaría el 100% de la indemnización, va a continuar en la puerta de la planta, cumpliendo los turnos que debería hacer dentro de la fábrica, durante el fin de semana. El lunes a primera hora, en tanto, el sindicato va a presentar la denuncia de lo sucedido en la sede local de la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos, para que se tome intervención formal en el tema.
“Seguramente van a intervenir, van a venir a constatar que la plata está parada y deberían tomar alguna resolución al respecto, como una conciliación obligatoria o definir alguna audiencia para citar a la empresa”, agregó el representante gremial.