Delegados de la Federación Agraria Argentina reunidos en Villaguay expresaron su rechazo a la resolución de Senasa que modifica el sistema de vacunación antiaftosa y antibrucélica, advirtiendo sobre riesgos sanitarios y económicos para la ganadería nacional.
Redacción EL ARGENTINO
El viernes 13 de marzo, representantes de la Federación Agraria Argentina (FAA) de Entre Ríos se reunieron en Villaguay y definieron manifestar su oposición a la Resolución Nº 201/2026 del Senasa, que introduce cambios en el sistema de vacunación antiaftosa y antibrucélica. Los productores recordaron que en la década del 90, cuando se dejó de vacunar, la enfermedad reapareció y los mercados externos se cerraron por completo, generando graves consecuencias para la ganadería nacional.
En un contexto en el que el sector comienza a transitar una etapa de expectativas positivas, con valores históricos para el ganado, los delegados señalaron que la medida parece responder más a decisiones políticas que a un análisis técnico serio. Consideraron que la resolución implica un riesgo innecesario para la producción y para la apertura de mercados internacionales, que exigen garantías sanitarias estrictas.
Preocupación por la avicultura y la sequía
Durante el encuentro también se abordó el impacto negativo de la influenza aviar en la avicultura entrerriana. Los productores remarcaron que el cierre de mercados y la caída en los valores del huevo y del pollo han generado un fuerte golpe económico en la región. La situación se agrava por la sequía que afecta a los departamentos del sur de la provincia, especialmente Gualeguaychú, donde ya en febrero se había solicitado la declaración de emergencia agropecuaria.
Los delegados coincidieron en que la falta de lluvias ha deteriorado los suelos y reducido la disponibilidad de pasturas, afectando directamente la producción ganadera y agrícola. La emergencia hídrica se suma a los problemas sanitarios y económicos, configurando un escenario complejo para los productores entrerrianos.
Otros sectores en crisis
El encuentro de Villaguay también permitió analizar la realidad de otros sectores productivos. Los forestales del Delta, los citricultores, los arroceros y los tamberos atraviesan dificultades que se suman a la situación general de la agricultura. La FAA advirtió que la combinación de crisis sanitarias, climáticas y económicas requiere respuestas urgentes y coordinadas de los organismos nacionales y provinciales.
Los productores remarcaron que la defensa de la sanidad animal es clave para sostener la competitividad de la ganadería argentina y que cualquier retroceso en las políticas de vacunación puede tener consecuencias irreversibles. En este sentido, reiteraron su rechazo a la resolución del Senasa y reclamaron un debate amplio con participación de las entidades rurales antes de implementar cambios que afecten a toda la cadena productiva. Fuente: APFDigital