Una joven de 25 años fue encontrada en la vía pública en estado de vulnerabilidad extrema. La madre denunció que su hija habría sido drogada y responsabilizó a un efectivo policial, actualmente bajo investigación judicial.
Redacción EL ARGENTINO
La ciudad de Paraná se vio sacudida por un caso que expone la fragilidad de las mujeres frente a situaciones de abuso y la necesidad de respuestas institucionales firmes. Una joven fue hallada desnuda, desorientada y pidiendo ayuda en plena calle durante la madrugada del 31 de diciembre. El denunciado es un policía, lo que agrega un componente de gravedad y cuestiona los mecanismos de control dentro de las fuerzas de seguridad.
El relato de la madre de la víctima, en diálogo con medios locales, reconstruye una noche que terminó en un escenario de extrema vulnerabilidad y que hoy se investiga como un posible abuso sexual con el agregado de sustancias en la bebida.
El testimonio de la madre
La mujer relató que su hija había compartido una celebración con amigas y personas conocidas. Cerca de las 5.30 recibió un llamado que le cambió la vida: “Me llamaron para decirme que habían encontrado a mi hija desnuda, afuera del departamento de esta persona, prácticamente inconsciente”, resumió.
La madre descartó que el estado de inconciencia se debiera al alcohol. “Tomamos algo, pero no para el extremo de no tener conciencia”, aseguró. La sospecha central es que el denunciado habría agregado alguna sustancia al trago de la joven.
Según reconstruyó, la víctima logró salir del departamento como pudo y pedir ayuda. Dos chicas que la vieron la cubrieron con ropa y la asistieron. “Ella recordó mi número de teléfono y me llamaron. Me dijeron ‘tu hija está muy mal’ y me subí al auto de inmediato”, relató la madre.
Investigación judicial y medidas de protección
El denunciado es un efectivo policial que, según la familia, continúa trabajando con una restricción: la quita del arma reglamentaria fuera del horario laboral. “Tememos que pueda volver a acercarse a ella”, expresó la madre, reclamando mayores medidas de protección.
La causa fue tomada inicialmente por el fiscal Franco Bongiovanni y actualmente está a cargo de la fiscal Agustina Pietranera. Se aguardan los resultados de los exámenes toxicológicos para determinar si la joven fue drogada.
“Les pido a los fiscales que esto no pase desapercibido. Esto pasa más de lo que uno cree, pero no hay denuncias porque muchas chicas sienten vergüenza o miedo”, remarcó la madre en diálogo con la prensa.
El caso generó conmoción en Paraná y reavivó el debate sobre los abusos sexuales en contextos festivos, el uso de sustancias para anular la voluntad y la responsabilidad del Estado cuando el agresor pertenece a una fuerza de seguridad. Organizaciones feministas y de derechos humanos insisten en que la investigación debe realizarse con perspectiva de género y sin privilegios por la condición del denunciado. La víctima, mientras tanto, recibe acompañamiento psicológico para atravesar las secuelas del abuso.