Avanza un frente de infraestructura urbana que incorpora desagües de hormigón, sumideros y mejoras estructurales en la zona de Urquiza al Oeste, con impacto directo sobre la circulación, la seguridad sanitaria y la calidad ambiental.
Redacción EL ARGENTINO
El Gobierno de Gualeguaychú desarrolla una intervención integral sobre la calle Doctor Eduardo Suárez, entre la Calle 237 y la Calle 223, en el barrio Sumalao, donde se ejecutan 737 metros lineales de cordón cuneta, etapa indispensable para garantizar una base firme antes de la colocación del pavimento asfáltico.
El proyecto incluye además la construcción de 270 metros cuadrados de badenes y la posterior aplicación de 1.965 metros cuadrados de carpeta asfáltica, lo que permitirá ordenar escurrimientos superficiales, estabilizar la calzada y mejorar la transitabilidad en un sector que hasta ahora dependía de suelo natural.
En paralelo, la Secretaría de Desarrollo Territorial e Infraestructura construye un desagüe hídirico de hormigón armado para optimizar el rendimiento de la alcantarilla existente sobre la misma traza. Esta estructura posee 60 metros de extensión, 1,30 metros de ancho y un metro de profundidad, y se implanta dentro de un espacio verde, con encauzamiento rectilíneo y secciones definidas.
La obra incorpora encofrados metálicos, armaduras de acero, nivelación de subrasante, excavación con maquinaria vial liviana y compactación manual en zonas próximas a raíces y áreas parquizadas.
A su vez, el revestimiento rígido asegura un curso controlado del agua, evita desbordes ante lluvias intensas y elimina sectores de estancamiento, condición clave para reducir focos de proliferación de insectos y prevenir enfermedades como el dengue.
El sistema se completa con la construcción de dos cámaras de captación, destinadas a reforzar la recolección del caudal superficial y a distribuir el flujo hacia el conducto principal, con mayor eficiencia y menor desgaste de la infraestructura existente.
Estas tareas consolidan una red vial segura, extienden la vida útil de la trama pública y resguardan la salud colectiva mediante soluciones hidráulicas que ordenan el territorio y anticipan los efectos de eventos climáticos cada vez más exigentes. En este sentido, cada metro de hormigón y asfalto transforman a Gualeguaychú en una ciudad más previsible, accesible y resiliente.