El joven Maestro Internacional argentino fue distinguido por el diario español Marca tras su brillante actuación en los Mundiales de Rápidas y Blitz en Qatar.
Redacción EL ARGENTINO
El ajedrecista argentino suma un nuevo motivo de orgullo. Faustino Oro, de apenas 12 años, fue elegido como el Mejor Deportista Revelación Internacional por el prestigioso diario español Marca. La distinción llega tras su notable desempeño en los Mundiales de Rápidas y Blitz disputados en Qatar, donde el joven Maestro Internacional se consolidó como una de las grandes promesas del deporte ciencia a nivel global.
Con el 27,5% de los votos, Oro superó a figuras consagradas de disciplinas como el fútbol y la natación olímpica, demostrando que el ajedrez puede competir en popularidad y reconocimiento con los deportes más tradicionales. El resultado refleja no solo su talento individual, sino también el creciente interés que despierta el ajedrez en nuevas generaciones.
“Es un honor y una gran responsabilidad seguir llevando al ajedrez como deporte a cada rincón del mundo”, celebró Oro tras recibir el reconocimiento. Sus palabras sintetizan el espíritu con el que encara cada torneo: la convicción de que el ajedrez es una herramienta de formación, disciplina y superación personal.
El joven prodigio inició el 2026 con este nuevo galardón, que se suma a una carrera precoz pero ya cargada de hitos. En los últimos años, Oro se convirtió en el Maestro Internacional más joven de la historia argentina y uno de los más destacados del mundo. Su estilo de juego, audaz y creativo, lo ha llevado a medirse con grandes referentes del circuito internacional, obteniendo resultados que sorprenden incluso a los especialistas.
En Argentina, su logro fue celebrado por la comunidad ajedrecística y por instituciones educativas que ven en su ejemplo una oportunidad para promover el deporte ciencia en las aulas. “Faustino demuestra que el ajedrez no es solo un juego, sino una escuela de vida”, expresaron referentes locales.
Con este reconocimiento, Faustino Oro no solo se consolida como una revelación deportiva, sino también como un símbolo de que la pasión y el esfuerzo pueden abrir caminos insospechados. Su nombre ya figura entre los grandes talentos del ajedrez mundial y su historia recién comienza a escribirse.