Teherán confirmó que el documento fue suscripto de manera electrónica y aseguró que el cese de las hostilidades en el Líbano forma parte central de los compromisos alcanzados.
Redacción EL ARGENTINO
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó de manera anticipada el memorando de entendimiento con Irán que busca poner fin a la guerra en Oriente Medio. La rúbrica adelanta la entrada en vigor del histórico acuerdo y abre formalmente una nueva etapa de negociaciones directas entre Washington y Teherán.
Según reportaron fuentes oficiales a cadenas internacionales como Axios, CNN, Reuters y AFP, la formalización del documento estaba prevista originalmente para el próximo viernes en Suiza. Sin embargo, el proceso se aceleró mediante una suscripción electrónica previa de ambas partes. Posteriormente, el mandatario republicano rubricó el texto en formato físico durante una cena con su par francés, Emmanuel Macron, en el Palacio de Versalles, tras el cierre de la cumbre del G7.
“Puedo confirmar que se firmó”, ratificó de forma escueta un funcionario estadounidense al ser consultado sobre la implicación directa del jefe de Estado en el documento.
Por el lado norteamericano, el memorando ya había sido refrendado de manera virtual tanto por Trump como por el vicepresidente JD Vance, mientras que la representación de la República Islámica estuvo a cargo de Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento y jefe del equipo negociador de ese país. Con este esquema, desde la Casa Real de Washington se dio por sentado que el pacto "ya está en vigor".
Uno de los principales motivos para acortar los plazos burocráticos y acelerar el cronograma fue puramente comercial y logístico: permitir la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica y estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas natural.
Desde Teherán, el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, convalidó la validez del acuerdo digital a través de la televisión estatal: “El memorando de entendimiento ha sido formalmente firmado electrónicamente por ambas partes”. El vocero explicó que, al quedar firme el texto por la vía cibernética, se cancela la necesidad de realizar una ceremonia protocolar en Suiza, aunque aclaró que las delegaciones igualmente se reunirán en Ginebra para encarar la siguiente fase de las conversaciones.
"El texto del Memorando de Entendimiento de Islamabad se finalizó con las firmas de los presidentes; ahora es el momento de poner a prueba la implementación del acuerdo", evaluó Baqai. De hecho, el funcionario aseguró que las líneas navieras iraníes ya empezaron a notar los efectos prácticos con la caída de las restricciones marítimas impuestas por EE.UU. sobre sus puertos, un beneficio que estaba pautado para ejecutarse de forma gradual pero que terminó agilizándose en las últimas horas.
En cuanto al alcance de los compromisos asumidos, el vocero de la diplomacia iraní remarcó que las obligaciones de Teherán entraron en vigencia de inmediato.
A partir de este hito, se abre una ventana de 60 días para intentar consensuar un acuerdo macro enfocado en el dossier nuclear iraní y en la remoción total o parcial de las sanciones económicas que pesan sobre el país árabe, con opción de prórroga si las partes muestran sintonía. Lo que sí dejó en claro Baqai es que el arsenal defensivo no entrará en el juego de ofertas: el programa de misiles y las capacidades militares de Irán quedaron taxativamente excluidos de cualquier mesa de debate futura con Washington o la comunidad internacional.