La cooperativa formada por extrabajadores de la histórica láctea entrerriana avanza en el proceso judicial para adquirir la planta en quiebra. Tras más de tres años de lucha esperan que la Justicia acepte su oferta y así consolidar la recuperación de la empresa.
Redacción EL ARGENTINO
La historia de Cotapa, símbolo de la industria láctea en Entre Ríos, atraviesa un capítulo decisivo. El Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 9 de Paraná, a cargo de Ángel Luis Moia, convocó a una audiencia para el 12 de marzo en la que se tratará la propuesta de adquisición de los activos de la firma por parte de la cooperativa de trabajo integrada por sus extrabajadores. Se trata de un paso clave en el proceso de quiebra que podría transformar a Cotapa en una empresa recuperada.
El camino comenzó en febrero de 2022, cuando la crisis empresarial dejó a cientos de empleados sin trabajo ni indemnización. Ante la parálisis total de la planta, un grupo de trabajadores decidió organizarse y formar una cooperativa. Con el aval judicial y tras obtener la matrícula, retomaron la producción en enero de 2023. Repararon maquinarias, invirtieron en nuevas líneas y ampliaron la oferta de productos.
Hoy elaboran leche fluida, en polvo, larga vida, yogures, dulce de leche y crema, con planes de sumar flanes. Además, abrieron puntos de venta en Avenida Almafuerte, el Mercado Sud, la Feria de Salta y Nogoyá, y en barrio San Agustín. La meta es reconectar el gas natural para abaratar costos, ampliar la capacidad productiva y conquistar nuevos mercados, incluso con miras a la exportación.
Carlos Strada, presidente de la cooperativa, resume el espíritu que los impulsa: “El objetivo es que la empresa no cierre. Aquí hay gente con 25 o 30 años de trabajo que la considera propia”. La posibilidad de compensar el pago de la planta con créditos laborales abre una oportunidad concreta para que los trabajadores se conviertan en dueños de la fábrica.