Un informe basado en la métrica de goles esperados (xG) reveló que el disparo del cordobés ante Suiza tenía apenas un 3% de probabilidad de entrar al arco. Sin embargo, su perfecta ejecución técnica multiplicó por 17 las chances matemáticas y destrabó el pase de Argentina a semifinales.
Redacción EL ARGENTINO
El agónico triunfo de la Ciencia y magia en el Mundial 2026 ante Suiza por 3 a 1 en los cuartos de final del Mundial 2026 sigue generando repercusiones globales, no solo por la carga emotiva de la clasificación, sino por los análisis científicos que rodean al partido. Un exhaustivo informe estadístico de la consultora Opta confirmó que el golazo de Julián Álvarez en el minuto 111 del alargue, el cual quebró el duro empate en el Estadio Kansas City, desafió por completo las leyes de la probabilidad matemática en el fútbol moderno.
De acuerdo con la métrica de los Goles Esperados (xG) —sistema que calcula la posibilidad de conversión evaluando la distancia, el ángulo y la presión defensiva—, el remate del delantero del Atlético de Madrid tenía apenas un escaso 3% de probabilidades de terminar al fondo de la red. No obstante, al incorporar las variables de ejecución post-disparo, que miden la precisión del impacto y el destino final del balón, la probabilidad trepó drásticamente al 53%. Esta brecha de 50 puntos porcentuales evidencia la complejidad y la genialidad técnica de la jugada.
El gol nació tras un pase de José Manuel López en el vértice izquierdo del área mayor. El atacante surgido en River Plate acomodó el balón, enganchó hacia adentro y sacó un derechazo milimétrico que se coló en el ángulo del arquero Gregor Kobel, quien hasta ese momento se erigía como la gran figura del encuentro. La maniobra guardó una impactante similitud con un tanto que el propio Álvarez le convirtió a Thibaut Courtois en el Santiago Bernabéu por la Champions League, lo que demuestra que no se trató de un recurso improvisado, sino de una jugada minuciosamente ensayada.
La conversión sirvió como un desahogo absoluto para el equipo de Lionel Scaloni, que jugaba con superioridad numérica por la expulsión de Breel Embolo, pero no lograba quebrar el 1-1 impuesto por los tantos de Alexis Mac Allister y Dan Ndoye. Tras la obra de arte de la "Araña", Lautaro Martínez selló el 3-1 definitivo. Ahora, con el boleto asegurado entre los cuatro mejores del planeta, la Albiceleste ya se enfoca en el trascendental choque de semifinales, donde medirá fuerzas ante Inglaterra en la ciudad de Atlanta, buscando un lugar en la gran final del próximo domingo.