El SAME reportó que durante el dramático cruce por los cuartos de final del Mundial se atendieron siete urgencias coronarias en la vía pública, entre ellas la de un hombre de 51 años que falleció de un infarto. La madrugada sumó además postales de violencia, con heridos por botellazos, un martillazo
Redacción EL ARGENTINO
La infartante clasificación de la selección argentina a las semifinales del Mundial de Kansas dejó secuelas que excedieron por completo lo deportivo. El impacto de la tensión emocional vivida durante el cruce ante Suiza se tradujo de forma directa en el sistema de salud pública: al menos siete personas sufrieron emergencias cardíacas de diversa gravedad en la vía pública, registrándose el fallecimiento de un hombre de 51 años. En paralelo, las masivas movilizaciones de festejo de la madrugada derivaron en desmanes, heridos con armas contundentes y detenciones en distintos puntos del territorio nacional.
El parte oficial del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) detalló un raid de intervenciones críticas entre las 22:41 del sábado y la 1:27 del domingo, franja que cubrió desde el rodar de la pelota hasta el desahogo final. El episodio fatal ocurrió a las 23:44 en la intersección de Paysandú y avenida Gaona, donde un paciente de 51 años sufrió un paro cardiorrespiratorio en pleno segundo tiempo; los profesionales médicos realizaron maniobras de reanimación avanzada pero no lograron revertir el cuadro y constataron el óbito en el lugar.
La presión coronaria afectó a personas de distintas edades. Las ambulancias trasladaron al Hospital Piñero a un hombre de 45 años con sintomatología compatible con un evento coronario agudo (dolor de pecho y adormecimiento de miembros), mientras que en Palermo un joven de 41 años sufrió una lipotimia. El factor emocional también descompensó a adultos mayores: una mujer de 86 años con antecedentes cardíacos se desmayó en su domicilio de Palermo y otra de 74 años debió ser derivada de urgencia al Hospital Cecilia Grierson por un severo cuadro de dolor precordial opresivo.
Violencia en los festejos y detenidos en el interior
El pitazo final dio paso a las aglomeraciones y, con ellas, a los incidentes. En la zona del Obelisco y Plaza Seeber, el SAME atendió a trece personas por politraumatismos, intoxicaciones y heridas cortantes. Entre los hechos más graves, un hombre debió ser derivado de urgencia al Hospital Argerich tras recibir un martillazo en la cabeza en la esquina de 9 de Julio y Belgrano, lo que le provocó un traumatismo encéfalo craneano con herida cortante. Los disturbios incluyeron también lesiones oculares graves por estallidos de botellas de vidrio y agresiones con perdigones, afectando incluso a tres efectivos policiales que realizaban tareas de control y resultaron con escoriaciones múltiples.
Las alarmas por desbordes se extendieron a la provincia de Córdoba. Unas 20 mil personas se congregaron en las inmediaciones del Patio Olmos para celebrar la victoria, obligando a un fuerte despliegue de la Guardia de Infantería, patrullas de motocicletas y personal municipal que se extendió hasta las 5 de la madrugada. Si bien la desconcentración fue mayoritariamente pacífica, la Policía de Córdoba informó la detención de seis personas por contravenciones y disturbios en el espacio público, además del decomiso de puestos callejeros ilegales, parrillas y gran cantidad de bebidas alcohólicas.
Fuente: Infobae