El informe técnico del Semáforo de Economías Regionales de abril refleja un panorama preocupante: ocho actividades en rojo y siete en amarillo. La falta de precios que acompañen la inflación y los costos crecientes golpean a sectores clave como la yerba, el vino, el arroz y la leche.
Redacción EL ARGENTINO
El Semáforo de Economías Regionales, elaborado por Coninagro, volvió a encender señales de alarma en abril. De las 19 actividades analizadas, ocho permanecen en rojo, siete en amarillo y apenas cuatro en verde. El dato resume la fragilidad de las economías productivas del interior, donde la rentabilidad se deteriora y la recuperación parece cada vez más lejana.
Entre las actividades más comprometidas se encuentran yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, maní, leche y mandioca. En todos estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantienen estancados o crecen por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. La consecuencia es directa: rentabilidad en caída libre y un escenario que desalienta la inversión.
El informe advierte que, mientras los costos suben sin freno —especialmente en insumos y energía—, los precios al productor no logran recomponerse. “La mayoría de las actividades en rojo muestran márgenes negativos o nulos”, señala el documento, y agrega que el deterioro acumulado en los últimos meses “dificulta la recuperación y compromete la continuidad de pequeños y medianos productores”.
En contraste, las actividades en verde —bovinos, ovinos, granos y miel— exhiben un mejor desempeño. Los precios crecieron por encima de la inflación y los indicadores productivos acompañaron, aunque el informe advierte sobre la disparada de los fertilizantes nitrogenados y el gasoil, que amenaza con revertir la tendencia positiva.
Las economías en amarillo —forestal, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y papa— muestran señales mixtas: precios que no alcanzan a cubrir los costos, demanda estable y una recuperación lenta. En el caso de la papa, el paso de rojo a amarillo se explica por la mejora de precios al productor, que en abril se ubicaron un 65% por encima del año anterior y un 10% más que en marzo, tras una reducción del 12% en la superficie sembrada.
El semáforo, que se publica mensualmente desde hace más de ocho años, permite observar tendencias estructurales. En ese período, 8 de las 19 economías relevadas permanecieron en situación crítica más de la mitad del tiempo. La vitivinicultura encabeza el ranking negativo, con indicadores en rojo en el 72% de los meses analizados, seguida por el arroz y los cítricos (65%) y la lechería (64%).
Por el contrario, las carnes —porcina, aviar y bovina— y el complejo granario mostraron trayectorias más favorables, con presencia en verde en casi la mitad de los meses relevados. Sin embargo, el informe advierte que incluso en estos sectores “la volatilidad de precios y los costos crecientes amenazan la estabilidad lograda”.
Comercio exterior
En materia de comercio exterior, el primer cuatrimestre de 2026 dejó un saldo positivo: las 19 actividades exportaron por USD 19.866 millones, un 36% más que el promedio histórico de la última década. El complejo granario concentró el 78% del total, seguido por el sector bovino (9%), la lechería (3%) y el maní (2%). Las importaciones, en tanto, sumaron USD 1.463 millones, lo que refleja una relación de 14 a 1 entre exportaciones e importaciones.
A pesar del superávit comercial, el informe subraya que la mayoría de las economías regionales enfrentan una rentabilidad interna crítica. Las exportaciones crecen, pero los productores locales no logran trasladar ese dinamismo a sus ingresos. En yerba mate y vino, por ejemplo, la participación del productor en el precio final cayó a 14% y 12%, respectivamente, muy por debajo de los valores históricos.
La situación se repite en arroz, papa y hortalizas, donde el productor recibe menos del 30% del precio de góndola. “La estructura de costos y la intermediación comercial concentran la mayor parte del valor, dejando al productor con márgenes mínimos”, advierte el informe.