El pronóstico extendido anticipa la llegada de un frente frío durante el fin de semana que acentuará más las temperaturas. Se esperan fuertes ráfagas del sur de hasta 50 Km/h.
Redacción EL ARGENTINO
El fin de semana llegará un sistema frontal frío en Entre Ríos y provincias vecinas. Se prevé que las temperaturas bajen considerablemente a partir del domingo 17 de mayo.
El pronóstico extendido en la provincia indica que se esperan tardes agradables hasta el sábado, con máximas de entre 18 y 20 grados. En tanto, desde el sábado a la tarde rotará el viento al sector sur.
Precisamente, el viento sur se intensificará durante la jornada del domingo. Esta masa de aire frío llegará al centro del país con fuerza. En Entre Ríos, se esperan ráfagas de entre 42 y 50 kilómetros por hora.
Frente a esta situación, la temperatura máxima del domingo rondará entre los 13 y 15 grados. Estos valores permanecerían incluso durante la semana siguiente.
En cuanto a las inestabilidades, solamente se prevé muy baja probabilidad para el sábado, aunque sería prácticamente insignificante.
Frente frío en el país
Los análisis meteorológicos del modelo ECMWF muestran el avance de una nueva masa de aire frío de origen polar que volverá a reforzar las bajas temperaturas a partir de la segunda mitad de la semana, generando nuevamente un escenario propicio para heladas de moderada a fuerte intensidad.
El cambio de masa de aire estará acompañado por un nuevo sistema frontal frío que avanzará desde la Patagonia hacia la zona central de Argentina. Este frente marcará el retorno de condiciones más estables y secas detrás de su pasaje, aunque previamente favorecerá algo de inestabilidad sobre distintos sectores de la región Pampeana.
Con el ingreso del aire frío, las temperaturas mínimas volverán a ubicarse por debajo de los 5 °C en amplios sectores de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, San Luis y el sur de Santa Fe. Incluso, en zonas rurales y áreas bajas podrían registrarse marcas cercanas a 0 °C o inferiores, favoreciendo heladas generalizadas entre el viernes y el domingo.
Este escenario resulta particularmente relevante para el sector agropecuario, ya que muchas regiones continúan avanzando con la cosecha gruesa. Las condiciones frías y relativamente secas podrían favorecer las tareas de recolección en algunos sectores, aunque las heladas más intensas podrían comenzar a afectar cultivos sensibles y pasturas implantadas recientemente.
Además, la persistencia de baja humedad en capas bajas de la atmósfera seguirá limitando el desarrollo de precipitaciones significativas sobre la región central, manteniendo un patrón de lluvias muy acotadas y de escaso volumen acumulado.