El retroceso fue impulsado por fuertes caídas en maquinaria, equipos y alimentos. El informe advierte que no se espera una pronta reactivación.
Redacción EL ARGENTINO
La industria argentina atraviesa un inicio de año marcado por la contracción. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres, la actividad registró en febrero una caída interanual de 7,9%. Con este resultado, el primer bimestre de 2026 cerró con una baja acumulada de 5,5%.
Sectores en rojo y perspectivas complicadas
En la medición mensual desestacionalizada, la producción retrocedió 2,7% respecto de enero, revirtiendo la suba revisada de 2,1% del mes previo. El informe advierte que la recuperación luce lejana, ya que la industria depende en gran medida de la mejora de los ingresos reales de las familias, que continúan deprimidos.
El detalle sectorial muestra que Maquinaria y equipo lideró las caídas con una contracción de 23,9%, destacándose la baja de 30,1% en la producción automotriz. El rubro de Alimentos, Bebidas y Tabaco retrocedió 9,6%, afectado por un descenso de 22,5% en la molienda de aceites y de 10,7% en la faena bovina. Como contrapartida, el sector de Metales básicos mostró un crecimiento de 3,8% interanual, convirtiéndose en la única rama con desempeño positivo.
El informe subraya que, más allá de los números en rojo, el diagnóstico es preocupante: la falta de dinamismo en el consumo interno y la presión de costos limitan las posibilidades de recuperación. La contracción industrial se suma a un escenario económico complejo, donde la inflación y la pérdida de poder adquisitivo condicionan la demanda.
El retroceso industrial de febrero confirma la tendencia negativa del inicio de 2026 y plantea un panorama de difícil reversión en el corto plazo. La caída en sectores clave como maquinaria y alimentos refleja la fragilidad de la producción y la dependencia de factores externos e internos para lograr una reactivación.