El ex diputado nacional Atilio Benedetti (JxER) analizó el discurso del Presidente Javier Milei en la apertura de sesiones legislativas y admitió que no le gustó “el tono de chicana, agresión y descalificación”.
Redacción EL ARGENTINO
Benedetti admitió que hizo “un esfuerzo” por escuchar el discurso de Javier Milei: “No me gustó el discurso, y reconozco que hice un esfuerzo, traté de escucharlo y lo escuché prácticamente casi todo. Y no me gustó el tono, porque volvimos a la chicana, a la agresión, a la descalificación”, comentó en declaraciones a Radio Plaza de Paraná.
“Y esto no quiere decir que algunas cuestiones que se digan puedan ser así; está claro que lo del gobierno de Milei es el resultado del fracaso de la experiencia kirchnerista y se toma desde ese lugar, ya la ciudadanía ha tomado cuenta de esto y por eso es que los resultados electorales son los que son. Pero me parece que estamos con muchas dificultades en el país, me parece que hay que tener un tono diferente, más conciliador y más también consustanciado con el enorme costo que significa esta transición económica, y que realmente es compleja. Y en la medida en que la economía no crezca –que es lo que muchos anhelamos y trabajamos en todo caso para eso- el camino va a ser muy difícil”, evaluó.
Consultado por los motivos de esa agresión discursiva del Presidente, consideró que “son estrategias comunicacionales, pero está claro que estamos en un periodo de dificultades porque todo lo que significa ajuste en el Estado, en la medida que la economía no crezca, significa dificultades para las provincias, para los municipios que están haciendo el gran aguante en este tiempo. Así que, no sé, entiendo que será alguna estrategia estudiada. De cualquier manera, como ciudadano que soy hoy, no me gusta este mensaje. Me parece que no colabora”.
En este marco, planteó que “de cualquier manera, tenemos un año bisagra, más allá de todas estas actuaciones, porque me parece que tiene que ver un poco con esto, y veremos si finalmente reacciona la economía argentina y finalmente puede empezar a dar frutos esta idea económica en la cual lleva adelante el gobierno”. “Yo estoy de acuerdo en que tenemos que tener menos impuestos, en que tenemos que tener un Estado eficiente, un Estado razonable en cuanto a la dimensión de la economía del país, pero es un tránsito complejo, difícil, yo diría quirúrgico en muchos casos, y lo del discurso de anoche me parece que solamente fue para ganar tiempo”, definió.
Al respecto, analizó que “en la lucha contra la inflación, en la cual estamos todos entusiasmados, todavía no termina de ganarse esta batalla. Indudablemente que el fenómeno inflacionario no es solamente de no emisión, hay otros componentes y creo que el gobierno tiene que abocarse a ellos, abordarlos. La apertura de la economía, por supuesto que es razonable para que la economía crezca, pero también debe hacerse con cuidado porque hay demasiadas asimetrías entre las dificultades de las empresas locales para competir con el exterior, fundamentalmente con economías asiáticas como la de China. Es complejo el tema, no sé si da para tanta bravuconada, pero ojalá que el gobierno encuentre, por el bien de los argentinos, el camino de la reactivación económica pronta para que pueda de alguna manera ser más llevadero este tránsito hacia un nuevo modelo económico”.
En otro orden de cosas, reconoció que tuvo “conversaciones” para sumarse al gobierno provincial. “He tenido algunas conversaciones con el gobernador (Rogelio) Frigerio, y por ahora están en ese nivel, de conversaciones, pero en lo que yo creo que pueda colaborar voy a colaborar, más allá del lugar que sea. Le ha tocado una época compleja también al gobernador de la provincia y bueno, veremos qué pasa en los próximos tiempos”.