La Gendarmería Nacional secuestró cocaína y marihuana en un colectivo que trasladaba 43 simpatizantes hacia Montevideo. El operativo se realizó en la Ruta Internacional N° 136 y derivó en la intervención de la Justicia Federal.
Redacción EL ARGENTINO
Un operativo de control vial realizado por efectivos de la Gendarmería Nacional en Gualeguaychú terminó con el secuestro de estupefacientes en un micro que trasladaba a la barra del Club Atlético Independiente. El procedimiento se llevó a cabo sobre el kilómetro 38 de la Ruta Internacional N° 136, en el marco de la Ley de Espectáculos Deportivos N° 24.192, y dejó al descubierto un cargamento de drogas oculto en distintos sectores del vehículo.
El operativo y las irregularidades
El colectivo, que viajaba desde Barracas (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) hacia Montevideo, fue detenido por personal del Escuadrón 56 y la Unidad de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Gualeguaychú”. Durante el control de documentación, los gendarmes constataron discrepancias entre la cantidad de pasajeros declarada y la real: el micro trasladaba a 43 simpatizantes. También se detectaron inconsistencias en la documentación del conductor, lo que motivó el labrado de un acta conforme al convenio CNRT/GNA.
Ante estas irregularidades, los efectivos procedieron a una inspección física más exhaustiva del vehículo. En esa instancia, hallaron estupefacientes ocultos en el sistema de aire acondicionado y en un habitáculo interno del rodado. El hallazgo incluyó bochas y bolsas ziploc con cocaína y marihuana, además de cigarrillos artesanales de cannabis sativa.
Intervención judicial y consecuencias
La Justicia Federal de Gualeguaychú fue informada de inmediato y dispuso el decomiso total de las sustancias encontradas. El procedimiento se enmarca en la política de control de espectáculos deportivos y busca prevenir hechos de violencia y delitos asociados a las barras bravas.
Tras la incautación y el cumplimiento de las formalidades judiciales, el micro continuó su recorrido hacia Montevideo con los 43 ocupantes a bordo. El caso, sin embargo, abre un nuevo capítulo en la relación entre el fútbol, las barras y el delito organizado, poniendo en evidencia la necesidad de reforzar los controles en rutas internacionales y en los traslados de simpatizantes.