Al retomar sus funciones, el intendente José Luis Walser brindó una conferencia en la que relató el siniestro vial ocurrido en Brasil, detalló la evolución de su esposa e hijos y reconoció errores en la planificación del viaje. También explicó la situación del vehículo oficial.
Redacción EL ARGENTINO
Al día siguiente de retomar sus tareas al frente del Ejecutivo, luego del grave accidente que sufriera el 9 de diciembre en Brasil, el intendente José Luis Walser, brindó precisiones sobre el grave accidente de tránsito que protagonizó junto a su familia el pasado 9 de diciembre en Brasil y reconoció que “compatibilizar descanso con trabajo fue un error". "Es algo que voy a cambiar. En seis años no me tomé nunca vacaciones y está mal, porque cualquiera que trabaje necesita descanso”, argumentó.
Walser señaló que el viaje incluía una invitación oficial a una actividad institucional en Porto Alegre “con autoridades de países de Sudamérica, para vincular a la ciudad con el turismo internacional y la actividad empresarial”, y que se había planificado compatibilizar esa agenda con un período de descanso familiar.
“Durante seis años de gestión no he tenido vacaciones ni descanso, y por supuesto mi familia tampoco. En esa idea de compatibilizar descanso y trabajo hicimos este viaje, que era oficial, pero también pretendía que fuera un descanso para mis hijos”, expresó.
En ese marco, relató que, al aproximarse al destino previsto y bajo intensas lluvias, el vehículo perdió estabilidad por presencia de agua en la calzada, produciéndose el vuelco, publicó El Entre Ríos.
Al momento del despiste, según repasó, “llovía torrencialmente". "Íbamos llegando a Torres, nuestro lugar de descanso, cerca de Porto Alegre. A 10 minutos del destino, había agua en la calzada y me hizo perder el control de la camioneta. Dimos vuelcos al costado de la ruta. Nos salvamos de milagro, no tengo dudas”.
Luego, se refirió a los traslados posteriores al accidente. “Cuando le dieron el alta a Juanita -que era la más complicada- contraté una ambulancia que la traslade a Uruguayana, donde nos esperaba una ambulancia de EMER, a quienes agradezco que no nos cobró”. Los otros hijos “volvieron a casa con su tío”. En ese mismo viaje, Walser llegó al Hospital Cristo Redentor de Porto Alegre, donde había sido derivada Gimena Bordet, por tratarse de un nosocomio especializado en traumatismos.
Describió las lesiones sufridas por su esposa y su evolución irregular durante los 26 días que permaneció internada en la Unidad de Terapia Intensiva, 15 de los cuales estuvo en coma inducido. Luego de un tiempo “plagado de complicaciones”.
“Cuando le realizaron la traqueotomía y con mi acompañamiento, que estaba 20 horas en la terapia para interactuar entre ella y los médicos, comenzó una recuperación notoria”.
“Toda la atención, desde el primer día en Torres hasta el día que nos dieron el alta en Porto Alegre, no tuve que poner un centavo, ya que esos hospitales forman parte del Sistema Único de Salud de Brasil”, agregó Walser, agradeciendo al Estado de Brasil y los médicos que prestaron servicio.