El presidente argentino confirmó su presencia, mientras el brasileño da señales de que no planea concurrir a la ceremonia en Paraguay.
Redacción EL ARGENTINO
Un día antes de viajar a Davos para el Foro Económico Mundial, el presidente Javier Milei llegará a Asunción para participar de la firma del demorado acuerdo UE-Mercosur.
Desde el Gobierno confirmaron que Milei estará allí, por ahora junto al anfitrión, Santiago Peña, y su par de Uruguay, Yamandú Orsi. Resta saber si el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, participará de la ceremonia, luego de su enojo por la postergación de la firma, prevista originalmente para el 20 de diciembre pasado en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú.
En principio, el paso de Milei por Paraguay será breve. Según la organización, está prevista la firma del acuerdo por parte de los cancilleres, con la presencia de los representantes de la Unión Europea y de los presidentes, que sin duda darán mayor realce a la ceremonia. La firma será el sábado al mediodía en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay.
La posible ausencia de Lula da Silva tiene motivaciones políticas concretas. Fuentes del gobierno argentino están convencidas de que el presidente de Brasil -gran impulsor del acuerdo- está molesto por la postergación de la firma, que hizo que el pacto no se suscribiera cuando él era presidente del Mercosur -cargo que ostentó hasta hace menos de un mes-, sino en la de Peña.
El presidente de Brasil envió, en las últimas horas, señales de que no planea viajar a Asunción. Esto abrió las puertas al viaje de Milei. No se cruzaría, entonces, con el brasileño, con quien tiene una relación más que áspera, y daría otro paso en su objetivo de encabezar un bloque de países con gobiernos liberales, alternativo al liderazgo de Lula. Una iniciativa cuyo ejemplo más reciente fue el comunicado conjunto sobre la situación en Honduras y la decisión del gobierno de Xiomara Castro de revisar el conteo electoral, impulsada por Quirno y firmada por otros siete países de la región, entre ellos Paraguay, Perú y Ecuador.
Los tiempos no darán para reuniones bilaterales. El Presidente prevé volar, el domingo 18 por la noche, a Davos para exponer ante empresarios y líderes mundiales en el foro económico mundial que año tras año se lleva adelante en esa localidad suiza.
El canciller de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, afirmó el viernes por la tarde que la firma del acuerdo en tierra paraguaya se dará a nivel de cancilleres. Pero Orsi, ubicado ideológicamente cerca de Lula da Silva, confirmó al mismo tiempo que estará en Asunción el sábado dada la importancia del acuerdo, como lo expresó el viernes el canciller uruguayo Mario Lubetkin.
¿Y Brasil? “La presidencia pro-tempore indicó que la firma es a nivel ministerial”, explican, lacónicos, desde Itamaraty, dando a entender que será el canciller Mauro Vieira quien rubrique el pacto con la UE. Lo cierto es que Lula había afirmado, antes de la reunión de Foz de Iguazú, que no firmaría el acuerdo durante su mandato si el Consejo Europeo no lo aprobaba antes de esa cita. La oposición de Francia e Italia frustró sus planes, pero días más tarde, y mientras el presidente francés Emmanuel Macron se mantuvo en el rechazo, la presidenta italiana Giorgia Meloni obtuvo “garantías” de última hora para la producción de su país y cambió de postura. Allanó así el camino para la firma del acuerdo, al que de todos modos le falta el aval del parlamento europeo.
El enojo de Lula con Meloni se tradujo en hechos concretos aun antes de la reunión de Foz de Iguazú, como la instrucción al ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira, para la rescisión del contrato con la unidad local de la eléctrica italiana Enel.
Tampoco están mejor los vínculos de Lula con el presidente Peña y ni hablar de la relación con Milei, quien días atrás avaló un video oficial que circuló por las redes sociales en el que, al margen de reiterar su apoyo incondicional a Donald Trump para capturar al ya expresidente Nicolás Maduro, mostraba al dirigente chavista junto a Lula en distintas imágenes de archivo. (La Nación)