En los primeros minutos del 2026, una emotiva escena de amor se vivió en Puerto Yeruá, Entre Ríos. José, vecino de Concordia, decidió sorprender a su compañera con una propuesta de casamiento después de 28 años de relación.
Redacción EL ARGENTINO
Una emotiva propuesta de casamiento marcó el inicio del 2026. El gesto, cargado de simbolismo, ocurrió durante una celebración de Año Nuevo y culminó con una respuesta afirmativa que fue celebrada con entusiasmo por familiares y amigos presentes.
El protagonista expresó antes de la pregunta su decisión de no postergar más el momento: “Lo digo a los cuatro vientos y a quien me quiera escuchar”. Luego, frente a los testigos, formuló la propuesta que definió el inicio del año para la pareja: “No me hagas esperar más tiempo, mi amor. ¿Te querés casar?”. La respuesta fue un “sí” que selló el compromiso y desató aplausos, abrazos y gritos de alegría, entre ellos el espontáneo “¡Aguante el amor!”, que resumió el clima de la celebración.
La escena se dio en un contexto íntimo, pero rodeado de afectos. La pareja compartió el momento con familiares y allegados, quienes fueron parte de una experiencia cargada de emoción y simbolismo. El pedido de casamiento no solo marcó el inicio de un nuevo año, sino también el comienzo de una etapa distinta en una historia de vida compartida.
Con 28 años de relación, la propuesta representó el reconocimiento de un vínculo que se sostuvo en el tiempo y que ahora se formaliza con un compromiso público. La historia de José y su compañera refleja la fuerza de un amor que atravesó décadas y que eligió comenzar el 2026 con un gesto inolvidable.
El inicio del año quedó así marcado por un recuerdo significativo para la pareja y su entorno, que acompañó con alegría un momento que trascendió lo personal para convertirse en símbolo de esperanza y celebración. En un contexto donde los festejos suelen estar dominados por fuegos artificiales y brindis, esta propuesta de casamiento se convirtió en la verdadera protagonista de la noche, demostrando que el amor también puede ser la chispa que ilumine el comienzo de un nuevo ciclo.