Entre Ríos se consolida como potencia apícola tras el primer envío de miel con arancel cero a Alemania.
Por Karina Escola
En una industria que exige pureza medida en partes por billón y trazabilidad absoluta, la empresa Danangie demuestra cómo la trashumancia y la tecnificación permiten superar las barreras del mercado internacional, mientras advierte sobre los desafíos regulatorios que el sector aún debe resolver para no frenar el crecimiento.
Lo que hoy es un hito nacional —el despacho de 20.986 kilos de miel con arancel cero hacia Alemania— comenzó de a poco. Conversamos con Daniel Danbros fundador de la empresa Danangie que a pocos días de la entrada en vigencia del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, Argentina concretó la primera certificación para exportar bajo el sistema de cuotas previsto en el pacto. La operación corresponde a un cargamento de miel despachado desde Concordia, Entre Ríos, con destino al mercado europeo.
La empresa nació en 1990 en un garaje con apenas 400 colmenas. Apenas un año después, mediante un crédito del Banco Nación, saltaron a las 1.000 colmenas y comenzaron a comprar producción a terceros. Con el tiempo, la firma logró una integración vertical necesaria: ante la falta de infraestructura externa, compraron un aserradero adyacente a su planta para fabricar sus propios cajones, adquirieron montes de eucaliptus y hoy se autoabastecen de madera sobradamente. Incluso, en medio de la crisis de 2002, Daniel vio una oportunidad para empezar a exportar, consolidando una expansión que hoy incluye una empresa independiente en Canadá manejada por una de sus hijas.
Esta trayectoria de tres décadas alcanzó un nuevo nivel de profesionalismo de la mano de su hija María de los Ángeles (Angie), psicóloga y encargada de exportaciones, quien aseguró el primer cupo del nuevo acuerdo Mercosur-UE. "Como mi hija estaba a las 12 y 1 minuto en la oficina online, le dieron luz verde y ni lerda ni perezosa metió todo lo que pudo", relata Daniel sobre el momento en que se habilitó el sistema para eliminar el arancel que hasta el 30 de abril era del 17,3%.
Seguimiento del acuerdo y ventajas competitivas
El empresario señaló que la firma siguió durante años la negociación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea debido al impacto esperado para la actividad exportadora. “Sabíamos de los beneficios que nos iba a traer este tratado”, afirmó.
Sobre el impacto comercial del nuevo esquema, explicó que la eliminación del arancel mejora la competitividad frente a productores europeos: “Vamos a entrar de distinta manera que entra un productor francés o alemán, con la diferencia que tenemos que pagar el contenedor y el viaje”.
También indicó que, aun con el arancel anterior, la empresa logró sostener sus mercados mediante estándares de calidad y trazabilidad: “Los importadores europeos prefieren trabajar con nosotros sabiendo que lejos de ser un problema somos una solución”.
Según detalló, la planta trabaja con sistemas de seguimiento online para los clientes europeos. “Ellos pueden seguir todo el proceso, desde que se reciben los tambores hasta que se carga el contenedor”, explicó y sostuvo que la exigencia de calidad del mercado europeo obliga a trabajar con estándares muy estrictos: “Trabajamos con residuos en partes por billón”.
El impacto en la cadena y los desafíos pendientes
Aunque los contratos vigentes ya tenían precios pactados bajo el esquema anterior, Danbros asegura que el beneficio se sentirá pronto en toda la región. "Se va a acomodar toda la cadena productiva y es importante para el sector... va a ser un beneficio para todo, para toda la cadena", señala, pensando en los productores que aún están en proceso de crecimiento.
Sin embargo, el optimismo convive con la cautela ante nuevos desafíos regulatorios. Danbros advierte sobre un problema inminente con la laca de los tambores que podría cerrar el mercado europeo en poco más de un mes: "Tenemos latente un problema con los tambores... le estamos pidiendo al Senasa que se ponga las pilas porque realmente necesitamos solucionar ese problema".
Respecto a la producción de la campaña actual, Daniel Danbros destaca que la clave de su operatividad es la transhumancia, una técnica que les permite trasladar las colmenas a diferentes regiones para aprovechar floraciones que no están disponibles en su zona durante todo el año. Según relata, cuando en Entre Ríos no hay flores en verano, movilizan las colmenas hacia la cuenca lechera de Córdoba y Santa Fe. Esta estrategia, sumada a su red de productores integrados, les permite ofrecer una miel de calidad uniforme y trazable que cumple con exigencias internacionales de pureza medidas en partes por billón (PPB). Aunque aclara que su producción es miel natural y no orgánica —debido a que la ubicación de sus campos cerca de rutas nacionales impide esa certificación específica—, Danbros asegura que la calidad es de excelencia y que, a pesar de los altos costos en combustible y tambores, "el precio no está tan mal" en esta temporada. Para el productor, este es el momento para que sus colegas "se pongan las pilas y hagan más material, crezcan en colmenas", aprovechando que el país necesita aumentar sus saldos exportables.
Entre Ríos, polo apícola
El éxito se enmarca en una provincia que cuenta con más de 10.000 apiarios, alrededor de 700.000 colmenas y más de 2.300 productores, consolidándose como el segundo polo apícola del país. En el segmento orgánico, más de 4.500 colmenas se encuentran certificadas, con una fuerte concentración en los humedales del Delta, lo cual nos posiciona con un potencial para el crecimiento de esta producción diferenciada.