Las autoridades de Entre Ríos confirmaron el fallecimiento de un vecino de Victoria por leptospirosis y mantienen en estudio otros dos casos sospechosos.
Redacción EL ARGENTINO
En las últimas horas, se confirmó el fallecimiento de un paciente mayor de edad en la ciudad de Victoria, Entre Ríos, por presunta leptospirosis. El hombre había sido derivado al Hospital Salaberry, donde su estado se agravó. Aunque el diagnóstico epidemiológico aún no estaba cerrado al momento del deceso, las autoridades sanitarias consideran que se trata de un caso confirmado de esta enfermedad zoonótica.
El doctor César Santos, director del hospital, precisó que “un paciente derivado falleció; hasta el viernes no estaba cerrado lo epidemiológico, pero podría tratarse de leptospirosis”. Además, se encuentran en estudio otros dos casos sospechosos en la ciudad, lo que refuerza la vigilancia epidemiológica y la preocupación entre los vecinos.
La leptospirosis es una enfermedad transmitida por el contacto con orina o excrementos de roedores infectados. Suele aumentar su incidencia en épocas de lluvias e inundaciones, cuando el agua estancada facilita la propagación. Sus síntomas iniciales —fiebre, dolores musculares, escalofríos y malestar general— pueden confundirse con una gripe, lo que dificulta su detección temprana sin asistencia médica.
Las autoridades insisten en que las acciones de prevención son fundamentales para reducir el riesgo de transmisión y proteger a la población, especialmente en zonas vulnerables. La comunidad de Victoria permanece en alerta, mientras se aguardan los resultados de los casos en estudio y se refuerzan las campañas de concientización.
Recomendaciones para prevenir contagios
Ante esta situación, el Ministerio de Salud de Entre Ríos difundió una serie de medidas preventivas para evitar contagios de leptospirosis y otras enfermedades similares como el hantavirus. Las recomendaciones incluyen:
- Mantener limpios y ventilados los espacios habitables.
- Usar guantes al manipular tierra, agua estancada o residuos.
- Evitar el contacto directo con roedores y sus excrementos.
- Extremar precauciones durante tareas rurales, desmalezado o limpieza post-inundación.
- Disponer correctamente los residuos domiciliarios para evitar la proliferación de vectores.