La Federación del Citrus de Entre Ríos advierte que los precios no cubren costos y que la falta de compradores podría afectar la producción del próximo año.
Redacción EL ARGENTINO
La producción de cítricos dulces en Entre Ríos atraviesa uno de sus momentos más críticos. Con ventas prácticamente paralizadas y valores que no alcanzan a cubrir los costos mínimos, los productores advierten sobre el riesgo de perder la cosecha y comprometer la continuidad de la actividad en 2027.
La presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos, Melania Zorzi, describió la situación en declaraciones periodísticas: “Aquí en Entre Ríos somos productores de mandarinas y naranjas. Un 60% de naranjas y un 40% de mandarinas. Hay variedades que se les pasó el momento de cosecha y lo más triste es que a esa fruta hay que tirarla abajo. Si la planta sigue cargada no se recupera para la próxima primavera”.
El sector venía registrando una merma paulatina tras el repunte de demanda durante la pandemia, pero la velocidad de la caída actual sorprendió a toda la cadena productiva. “La crisis no es de este año. Nadie esperaba que llegáramos a estos límites. Lo que se está viendo es un freno total del consumo”, agregó Zorzi.
La parálisis comercial repercute directamente en los precios: lo que se ofrece hoy equivale al 50% del costo de producción. “Tal vez peor, hoy diría que estamos sin precio. Estamos en el pico de la recesión”, señaló la dirigente.
La imposibilidad de vender la fruta descapitaliza a los productores y afecta el empleo rural. Zorzi expresó su preocupación por los cosecheros y trabajadores fijos: “La gente está buscando otros trabajos. Creemos que será un año donde el manejo cultural del cultivo se verá afectado: fertilizar, podar, curar… se van a desatender las labores”.
La alternativa de exportar resulta limitada para la mayoría de los citricultores locales. “En nuestra zona la posibilidad de exportación siempre fue baja. Había expectativas de enviar a Estados Unidos pero hasta ahora no ocurrió. La industria juguera fue una salida hace dos años, pero el precio internacional del jugo cayó y hoy toda la cadena está complicada”, explicó.
El impacto es más fuerte en el departamento Federación, donde se concentra la mayor cantidad de quintas. Allí, además, los productores ya venían golpeados por granizo y heladas. “Esta situación actual es como la gota que derrama el vaso”, resumió Zorzi.
Finalmente, la representante del sector trazó un paralelismo con otras economías regionales en crisis: “Con los yerbateros también tenemos contacto y sabemos que la situación es muy complicada. Vemos que tienen una problemática muy parecida a la nuestra”.
La citricultura entrerriana, que supo ser motor económico del noreste provincial, enfrenta hoy un escenario de incertidumbre que amenaza con dejar fruta en las plantas y comprometer el futuro de miles de familias vinculadas a la actividad.
Fuente: Diario El Territorio de Misiones