La Confederación General del Trabajo se movilizó a Plaza de Mayo y realizó un acto frente a Casa Rosada. Los integrantes del Triunvirato criticaron al Gobierno, alertaron sobre retrocesos sociales y laborales y convocaron a trabajar por un nuevo contrato social basado en justicia e igualdad.
Redacción EL ARGENTINO
En la antesala del Día del Trabajador, la Confederación General del Trabajo (CGT) marchó este jueves hacia Plaza de Mayo y realizó un acto frente a Casa Rosada. La movilización incluyó un homenaje al Papa Francisco y discursos de los integrantes del Triunvirato, Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola, quienes endurecieron su postura frente al Gobierno.
Aunque en las horas previas se especulaba con un paro general, los dirigentes no confirmaron esa medida, pero sí anticiparon que los reclamos se profundizarán. “Se acabó la paciencia”, advirtieron, y remarcaron que “protestar y reclamar es nuestra responsabilidad, lo vamos a hacer”.
Jorge Sola llamó a “crear una Argentina con futuro, en unidad” y sostuvo que “no hay libertad posible si se les quita a quienes menos tienen lo poco que poseen”. Convocó a avanzar hacia un nuevo contrato social basado en justicia social, igualdad y distribución equitativa de la riqueza.
En el documento leído en la Plaza de Mayo, la CGT denunció que “la mayoría de los indicadores laborales, económicos y sociales reflejan un retroceso en la calidad de vida del pueblo argentino”. Señaló que el Gobierno “divide al pueblo, promueve el enfrentamiento y pone en riesgo la paz social”.
El texto, titulado El trabajo es con derechos o es esclavo, cuestiona la reforma laboral impulsada por el oficialismo y advierte que la central obrera seguirá todas las instancias judiciales para defender los derechos garantizados por la Constitución. “Cada derecho laboral costó organización y lucha”, remarcaron.
La declaración también alertó sobre la caída de la actividad económica, el cierre de más de 24.000 empresas entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, y el aumento de la desocupación y la informalidad. Criticó la desaparición de la obra pública y el endeudamiento con organismos internacionales, que compromete al Estado argentino.
Otro eje fue la crisis del sistema de salud: la CGT denunció el desfinanciamiento de las obras sociales sindicales, los recortes en PAMI y la falta de cobertura para personas con discapacidad. “Un Estado desertor en materia de salud pública facilita el aumento de las adicciones y la crisis de la salud mental”, señaló el documento.
La central obrera también destacó el impacto de la inflación en los salarios, los topes a las paritarias y el endeudamiento masivo de las familias: seis de cada diez hogares tienen deudas, con morosidad creciente.
Finalmente, la CGT apeló a recuperar “una cultura del encuentro y del trabajo”, citando palabras del Papa Francisco: “Abrirse a soñar cosas grandes, aunque parezcan imposibles. A que el mundo con vos puede ser distinto”. Con ese mensaje, la central cerró su acto convocando a construir un país socialmente justo, económicamente libre y políticamente soberano.