El presidente del Hogar de Cristo de Gualeguaychú, Francisco Sobral, confirmó a Cero y Bolazo Stream que la organización atraviesa una situación crítica y que, ante la falta de certezas en el financiamiento, se verán obligados a cerrar uno de sus dispositivos.
Redacción EL ARGENTINO
Sobral destacó el impacto de la reciente campaña solidaria, que permitió visibilizar la tarea que realizan y reunir fondos en un corto plazo. “La campaña nos ayudó a que la sociedad visibilice de una forma más directa lo que es la vida de cualquiera de los chicos que transitan el Hogar de Cristo. Cualquier persona puede estar atravesada por las adicciones. Tuvo un alto impacto”, expresó.
En ese sentido, remarcó la respuesta de la comunidad: “Es impresionante la cantidad de personas que se han comunicado. Desde lo económico, se apuntaló muchísimo, pero también hubo instituciones que intentaron conseguir alimentos y mucha gente que, aunque no pudo aportar, se solidarizó y nos dio apoyo y fuerza”.
Sin embargo, advirtió que lo recaudado solo alcanza para sostener el funcionamiento por un período limitado. “Lo que se pudo juntar nos permite solventarnos por casi un mes. En cinco días se pudo cubrir lo que implica un mes de funcionamiento, pero necesitamos sostener aportes mensuales para poder prever y saber qué podemos hacer mes a mes”, explicó.
El principal problema, señaló, es la falta de definiciones respecto a los fondos de SEDRONAR. “Seguimos sin respuesta. Hemos golpeado todas las puertas y nadie nos puede garantizar la continuidad de estos fondos. Si supiéramos que se terminan en diciembre, podríamos prever cómo seguir, pero la incertidumbre nos deja en un lugar de no saber qué hacer”, sostuvo.
En ese contexto, indicó que ya comenzaron a implementar medidas de ajuste. “Estamos diagramando estrategias para reducir gastos y trabajar más con voluntariado. Esto nos obliga a tomar decisiones difíciles”, afirmó, y confirmó: “Mañana estamos cerrando una de las casas, que es pequeña pero cumple una gran función, acompañando a chicos con padecimientos mentales, porque hoy no podemos seguir sosteniendo ese gasto”.
Sobral también se refirió al incremento de los costos de servicios, particularmente la energía eléctrica. “En uno de los dispositivos tenemos un gasto muy importante de luz. Nos reunimos con la Cooperativa, revisaron si había pérdidas y nos orientaron sobre cómo reducir el consumo. Pero la realidad es que el gasto tiene que ver con la cantidad de gente que asiste: no es lo mismo atender a 12 personas que recibir a 60 todos los días, que se bañan, lavan ropa y utilizan las instalaciones”, explicó.
Finalmente, señaló que desde la cooperativa evalúan algún tipo de acompañamiento, aunque aún no hay definiciones. Mientras tanto, desde el Hogar de Cristo aseguran que continuarán trabajando “en territorio” y apelando al compromiso de la comunidad para sostener su tarea.