Trabajadores del Cementerio Norte participan en encuentros periódicos de salud mental coordinados por profesionales, con el objetivo de fortalecer vínculos, compartir experiencias y contar con herramientas para afrontar desafíos emocionales en el trabajo cotidiano.
Redacción EL ARGENTINO
En el Cementerio Norte de Gualeguaychú se vienen desarrollando encuentros periódicos de salud mental destinados a los trabajadores municipales del predio. La iniciativa busca acompañar al personal en su vida laboral cotidiana, brindando herramientas para afrontar situaciones emocionales y fortalecer el bienestar integral.
Los espacios son coordinados por las licenciadas Gabriela De la Cruz y Lara Gómez, integrantes del equipo de salud mental de la Subsecretaría de Salud. A través de dinámicas de escucha activa, contención y reflexión, los encuentros permiten que los trabajadores compartan experiencias, expresen inquietudes y encuentren apoyo profesional en un ámbito que suele estar atravesado por tareas sensibles y exigentes.
Un espacio de escucha y acompañamiento
La propuesta no se limita a la asistencia puntual, sino que se plantea como un proceso sostenido en el tiempo. Los encuentros se realizan de manera periódica y funcionan como instancias de intercambio, donde se valoran las experiencias de cada trabajador y se promueve la construcción de vínculos más sólidos dentro del equipo. En un espacio como el cementerio, donde las labores están vinculadas a la despedida y el duelo, contar con un acompañamiento emocional resulta fundamental para cuidar la salud mental de quienes cumplen funciones allí.
Los participantes destacan que estas reuniones les permiten poner en palabras situaciones que muchas veces se viven en silencio, y que el acompañamiento profesional ayuda a transformar esas experiencias en aprendizajes y en herramientas para afrontar el día a día.
La iniciativa se inscribe en una mirada más amplia sobre la salud laboral, que entiende que el bienestar emocional es tan importante como las condiciones físicas de trabajo. En este sentido, el Cementerio Norte se convierte en un ejemplo de cómo las políticas públicas pueden llegar a espacios específicos, generando un impacto positivo en la vida de los trabajadores y en la calidad de los servicios que brindan a la comunidad.