Redacción EL ARGENTINO
La fiscal Martina Cedrés tendría avanzada la Investigación Penal Preparatoria y en poco más podría requerir la audiencia de elevación a juicio, pero antes se debió resolver la situación del imputado que se encuentra alojado en la cárcel de Gualeguaychú a la espera del debate oral y público.
Morales se encuentra detenido desde que ocurrió el crimen en la pequeña localidad de Las Mercedes, a escasos kilómetros de Larroque. Desde principios de noviembre, y tras un breve paso por el Hospital Centenario, quedó alojado en la UP9 y desde entonces se ha ido prorrogando la presión preventiva que fue requerida por la Fiscalía.
A fin de febrero venció el plazo y en una audiencia realizada el 4 de marzo se decidió continuar con la medida por la gravedad del caso y considerar que existe la posibilidad de fuga del imputado en caso de ser liberado hasta el juicio, pero su defensor Alfio Gette apeló solicitando la liberación. Este lunes se realizó la audiencia ante el juez y Vocal del Tribunal de Juicios, Arturo Dumón, que ratificó la decisión de la juez de Garantías, Natalia Céspedes de mantener la medida preventiva. De esta forma, se dispuso que Morales siga alojado en la UP9 hasta el 2 de abril.
El caso
Raúl Scherer fue asesinado de un disparo el día y la noche que disfrutaba de su jubilación. Tenía 69 años esa madrugada del domingo 2 de noviembre de 2025 cuando Hernán Morales le disparó con un arma que fue a buscar hasta su casa, molesto porque lo habían echado de la fiesta.
El hecho ocurre en la pequeña localidad de Dos Hermanas, en el interior del departamento Gualeguaychú, que se caracteriza por su tranquilidad. Un pueblo rural, de viviendas alejadas y con la vida social propia de este tipo de parajes. En este contexto, ese primer fin de semana de noviembre se realizaba una fiesta en la casa de los Scherer, por la celebración de un cumpleaños de un sobrino y la jubilación de la víctima, pero todo terminó de la peor forma.
Morales, de 29 años, estuvo radicado en Buenos Aires durante un tiempo, internado por problemas de adicciones, pero en los últimos meses había regresado a vivir junto a su madre y su padrastro, que estaba como encargado del establecimiento San Antonio, ubicado a un kilómetro de la casa de los Scherer.
El acusado ya venía con problemas. Tenía denuncias por violencia de género, radicadas por su ex pareja y sabiendo estos antecedentes, no estaba invitado al festejo porque la joven iba a estar presente en el lugar. Pero Morales se apareció igual y fue allí donde se encontró con la mujer y comenzaron los problemas.
Empezó a molestarla y hubo una discusión muy fuerte con un tercero, por aparentes celos; y fue en ese marco que el dueño de casa lo echó, pero Morales se fue amenazando que volvería y que la situación se iba a poner peor. Fue así que caminó hasta el puesto que tiene su padrastro en el establecimiento y sacó dos armas: una escopeta y una carabina, y regresó caminando hasta la fiesta. Pero comenzó a disparar desde antes de ingresar. Había muchas personas en el festejo, por lo que esos disparos podrían haber impactado en cualquiera, pero fue en el cuerpo de Raúl Alfredo Scherer que tuvieron un resultado mortal.
Un proyectil impactó en la zona inguinal derecha de la víctima, que produjo una hemorragia inmediata con shock hipovolémico, que derivó en una falla renal multiorgánica. Uno de sus hijos lo cargó en una camioneta y lo llevó hasta Larroque, pero los médicos del Hospital San Isidro Labrador no pudieron hacer nada para salvarle la vida.
La Policía fue alertada de inmediato de lo sucedido y cuando llegaron al lugar se cruzaron con la camioneta del padrastro de Morales, que lo trasladaba al hospital para atenderlo de las lesiones que el propio padrastro le ocasionó para desarmarlo. Lo había golpeado en la cabeza con un fierro para quitarle las armas y calmarlo.
Fue hospitalizado y permaneció en Terapia Intensiva del Hospital Centenario de Gualeguaychú, pero fue por unos días porque para la tarde del 5 de noviembre recibió el alta y fue llevado a declarar ante la fiscal subrogante Emilce Rivollier, que le tomó declaración por el homicidio agravado por el uso de arma de fuego y luego se resolvió su preventiva. Desde entonces espera por el juicio en la Unidad Penal 9.